Las representaciones del acto sexual datan desde tiempos prehistóricos y sobre todo desde la era antigua de la humanidad. Figuras de diversos materiales y estilos hacen hincapié fundamentalmente en la fertilidad.La diferencia entre representación de la sexualidad y la pornografía radica en lo exagerado de la representación artística de esas culturas. Falos y vulvas enormes trasnmiten una idea de la reproducción humana, trasfigurados en una fantasía plástica de los órganos sexuales como fuente creadora.Otras culturas han agregado un ingrediente interesante, el del éxtasis místico, donde la sexualidad se toma al orgasmo con un sentido espiritual.En nuestra época contemporánea - sobre todo a partir del descubrimiento de la fotografía - ha surgido una cultura por la sexualidad que en todos los casos tuvo su orígen en fantasías sexuales reprimidas; en otros, hábitos de grupos de distinta tendencia. La fotografía tuvo en sus inicios la capacidad de plasmar momentos, experiencias. En definitiva, se plasmó en papel las vivencias de distintas culturas sociales. Allí se comenzaron a ver una variedad de experiencias exóticas. Quienes veían fotografías y textos de determinadas costumbres se abrían al mundo exponiéndose. Muchas costumbres se adquieron en base a las experiencias de otras culturas. Sin embargo, otras permanecieron inalterables. Debe recordarse que la sexualidad forma parte de un conjunto de normas de cada sociedad. En una sociedad "machista" aún permanece vigente la idea de que la mujer cumple una función solo reproductiva y debe satisfacer los requerimientos del marido en privado. Pero utiliza la prostitución como ente de descarga sexual, actitud hipócrita por cierto.
La época de liberación sexual por antonomasia es aquella que se desencadena en la década de los años 60 (1960's) en el siglo pasado. Fundamentalmente con los vanguardistas del rock and roll; el movimiento hippie; los "happenings" organizados en todo el orbe por diversos estratos sociales sobre todo por los intelectuales de clases "acomodadas" y aquellos bohemios de clases "desacomodadas" (pobres por voluntad propia o ajena). La expansión de la pornografía en nuestros días se dió con dos innovaciones significativas: el video e internet. Su popularidad dió un salto cuantitativo en el negocio de la pornografía. Existen millones de páginas web con las más diversas tendencias sexuales.
Las fantasías forman parte de la vida cotidiana de cada persona. Las fantasías sexuales son liberadoras de tensiones que pueden o no formar parte de actos reprimidos. Si una mujer tiene fantasías de prostitución en realidad lo que intenta descargar son, quizás, acciones reprimidas que son contenidas por los tabúes sexuales de la sociedad. Estas fantasías generalmente no se llevan a la práctica, quedan solo en la mente de cada una de nosotras. De la misma manera sucede con otras fantasías de la mujer y con aquellas de los hombres. ¿Qué hombre no ha soñado despierto con alguna mujer hermosa, con una actriz o cantante internacional? Fantasías que no son traumas psicológicos, no provocan alteraciones en la personalidad ni ocasionan perjuicio a la sociedad.
La pornografía está allí, al alcance de todos. Aquí se abre un camino entre la fantasía y la realidad. Quienes producen pornografía, en general, entregan material suficiente como para mantener la líbido despierta, independientemente de las grandes utilidades que genera este tipo de emprendimientos. Quien consume pornografía en mayor o menor medida nunca va a formar parte del elenco de una película pornográfica. Hago la salvedad que cuando hablo del consumidor de pornografía me refiero a la persona que le da un uso personal y privado, aún cuando la comparta con amigos. Existen otras personas que hacen maluso de ese "divertimento". Son aquellas que ejecutan acciones perjudiciales para sus semejantes, llegando a delinquir en pos de su satisfacción egocentrista. Este no es el tema que trato aquí. Las enfermedades mentales que las trate un psiquiatra. Este blog solo expone datos sobre la sexualidad en el siglo XXI.




